Entrevista a Polina Berezina
"Nunca me hubiese imaginado que el camino iba a ser tan difícil"
Polina Berezina sobre su preparación para los Juegos Olímpicos de Tokio
Hoy hablamos con Polina Berezina, la gimnasta de la selección española que ha representado a nuestro país en prácticamente todos los eventos internacionales de este ciclo. Sus primeros pasos, el camino hacia Tokio, las trabas a las que ha tenido que hacer frente en estearina temporada de cinco años, sus sensaciones respecto al nuevo código y a París 2024… ¡Todo ello y mucho más en el siguiente post! ¿Te lo vas a perder?
P: ¿Cómo comenzaste en la gimnasia rítmica? ¿Por qué este deporte?
R: Me apuntó mi madre a la escuelita que teníamos al lado de casa. Yo era una niña activa y con siete años iba a clases de baile y ahí ya empecé con la gimnasia rítmica. Realmente fue una elección y decisión total de mi madre.
P: ¿Cómo fue tu salto al deporte de élite y tu entrada en el equipo nacional?
R: Poco a poco iba mejorando mi nivel y mi gimnasia. Tras quedar tres veces campeona de España en varias categorías y conseguir la nacionalidad española (en mi último año de junior, en 2013) entré en la Selección. Es cierto que no noté mucho cambio, ya que seguíamos trabajando con Mónica Ferrandez en el mismo lugar, Torrevieja, y en las mismas condiciones.
P: ¿Cómo recuerdas los primeros años en la selección?
R: Empece a viajar y participar en más competiciones, en torneos y también en alguna Copa del Mundo. Sobre todo empecé a rodar internacionalmente. Teníamos nuevos objetivos y retos. Viví un cambio muy grande en 2016, cuando decidimos, con mi entrenadora, dar un pasito más allá y seguir mis entrenamientos en un Centro de Alto Rendimiento (con un equipo técnico completo, fisios , médicos, una sala solo para rítmica… en resumen, con unas condiciones mejores). En ese momento sí que noté el cambio, para mí es como si hubiese entrado en la Selección ese año, el 2016.
P: ¿En qué piensas antes de entrar en el tapiz? ¿Tienes algún tipo de truco o ritual para tratar de calmar los nervios?
R: Pienso en concentrarme y me mentalizo, imaginando que hago el ejercicio bien. Escucho a la entrenadora, que sabe las palabras claves que me ayudan en ese momento. Soplo fuerte para que salgan todos los nervios afuera y hago mi ritual, que es darme golpes por los brazos y piernas para activarme. Todo esto el minuto antes de salir a la pista.
P: En el mes de septiembre, después del verano, publicaste en tu cuenta de Instagram varias fotografías y vídeos contando tu experiencia personal en las últimas competiciones internacionales, por ejemplo, en Varna, ¿has recibido el apoyo del público español? ¿Te sientes más arropada ahora que en el inicio de la temporada?
R: Recibí muchísimos mensajes tras el campeonato de Europa, mensajes que de verdad me emocionaron mucho. Nunca me habían dado las gracias por haber sido representante de España o por el hecho de haber competido bien. Estoy muy feliz de haber podido mostrar todo el trabajo de estos años, demostrarlo en el tapiz, no solo contando mi historia en Instagram. No os imagináis lo que significa para mí cuando me escriben niñas y niños diciendo que soy una inspiración para ellos y que gracias a mí se dedican a la gimnasia rítmica. Por desgracia, este año el público no estuvo en las competiciones, pero sentía el apoyo y confianza en cada una de las copas. Personalmente, yo sí que veía posibilidades de ir a Tokyo… pero no ha podido ser. Me quedo con el mayor premio que ha sido ver a la afición contenta, unida y orgullosa de nosotras.
P: ¿A qué dificultades has tenido que enfrentarte durante el período de clasificación previo a los Juegos de Tokio?
R: Mi carrera deportiva, sobre todo si hablamos de los cinco años de este ciclo, es de película. Si empiezo a contar, pensaríais que me lo he inventado todo (risas). Si hablamos solo de este año, te diría que a principios del mes de enero entrené unos días contados. Me fui de vacaciones el día 22 de diciembre, confinaron Alfafar y tuve que ir a Madrid para no parar los entrenamientos, fue entonces cuando nos pilló Filomena y después pasamos confinadas 10 días por varios casos de Covid. En resumen, que a finales de enero no tenia ni los ejercicios cerrados y a un mes de la primera competición clasificatoria, no estaba ni en forma. Lo que me salvó fue la ilusión que tanto mi entrenadora, Blanca, como yo teníamos en ese momento. Hicimos una muy buena planificación y gracias a eso, pudimos llegar bien a la primera copa celebrada en Sofia. Afrontar esta situación de una manera positiva ha sido la clave.
P: Tú misma reconociste que antes de que comenzase la rítmica en los Juegos Olímpicos habías continuado con los entrenamientos por si había alguna baja en la competición y te tocaba cubrir esa plaza, ¿cómo han sido estos meses desde el Europeo de Varna?
R: Tenía muy claro que podía pasar cualquier cosa, el virus lo podía coger cualquiera y yo en teoría era la primera reserva de las plazas nominativas, no me la quería jugar e irme de vacaciones. Seguíamos trabajando enteros con algunos cambios nuevos y a la espera de cualquier noticia. Ha sido, de verdad, de lo más duro que he vivido. Cuando vi la noticia en redes de que Sabina era baja y, como Uzbekistan ya no tenia plaza, le tocaba ir a su compañera Fetisova para mí fue durísimo. Esa duda la había preguntado meses atrás y nadie me la había podido resolver, pero ese día parece que se resolvió todo en un momento. A partir de ahí ya no pude ni entrenar. Fue en ese momento cuando Tokyo, definitivamente, me rompió el corazón.
P: ¿Con qué te quedas de esta temporada? ¿Crees que te ha servido para madurar y crecer como gimnasta?
R: Con las pocas personas que han formado un equipo conmigo, que me han ayudado a luchar por la clasificación y en los momentos mas duros que me han extendido su mano, para no dejarme caer. Nunca me hubiese imaginado que el camino iba a ser tan difícil. Este ciclo me ha servido muchísimo para crecer como persona, como gimnasta. Han sido cinco años llenos de aprendizaje. He aprendido a caer y volver a levantarme, a luchar hasta el final por lo que más quiero, a no darle importancia a frases como: "no lo vas a conseguir", "eres vieja", "eres peor que otra", "no podrás mejorar"… He aprendido a escuchar mi cuerpo y respetar las lesiones, a abrir mi mente para los nuevos cambios… ¡Son muchas cosas y más aún todas las que me quedan por aprender!
P: A nivel personal, ¿prefieres competir a nivel nacional o internacional?
R: Sin duda, a nivel internacional. Disfruto muchísimo representado a mi país en competiciones como Copas del Mundo, Europeos, Mundiales... pero sobre todo cuando se celebran en España, porque aquí tenemos la mejor afición del mundo.
P: Imagino que estarás al tanto de la polémica que se originó tras la victoria de Linoy Ashram y Bulgaria en lugar de las Averinas y el conjunto ruso (como parecía que iba a ocurrir); ¿qué piensas al respecto?
R: Pienso que cada una se ha dejado la piel por conseguir llegar a Tokyo y conseguir estar en lo más alto en los Juegos. Pienso que no hay que despreciar el trabajo de ninguna de ellas. Este ciclo ha sido durísimo y me alegro que las chicas hayan podido mostrar todo su trabajo. Somos una gran familia y el tema de las puntuaciones ya no dependen de los deportistas, no está en nuestra mano.
P: De cara a París 2024 se designaron dos plazas menos para la gimnasia rítmica, ¿crees que toda esta polémica puede hacer peligrar la presencia de la gimnasia rítmica como deporte olímpico? ¿Y el hecho de que no se admita la gimnasia rítmica masculina?
R: De cara a París dudo mucho que la gimnasia se quede fuera de los Juegos, pero a la larga no sé que podría pasar. Al final nuestro deporte, aunque es muy bonito y llamativo, es también muy subjetivo. Es cierto que hace disfrutar al público, tanto el que lo ve en persona como el que lo ve a través de una pantalla…pero no sé si al final podrá quedarse fuera de los Juegos. Respecto a los chicos, están haciendo un gran trabajo y son un ejemplo de valentía. No dudo que con todo el esfuerzo que están haciendo consigan que sus sueños por fin se hagan realidad.
P: ¿Cuáles son tus objetivos de cara a la siguiente temporada? ¿Querrías llegar a París 2024?
R: Por supuesto, me encantaría llegar a París, pero creo que iré poco a poco, objetivo por objetivo. Mientras que la salud física y mental me permita, seguiré luchando por mis sueños hasta el final y siempre y cuando siga disfrutando de este deporte.
P: Hemos escuchado durante todo el ciclo muchas críticas acerca de la imposibilidad de potenciar la parte artística de los ejercicios debido al Código de Puntuación. ¿Qué opinas al respecto de lo que se ha terminado conociendo como la “rítmica-circo”? ¿Crees que el nuevo Código servirá para recuperar la esencia artística de este deporte? ¿Crees que a nivel personal puede beneficiarte este cambio de código?
R: Sin duda este código no era para nada el mío, ya que el aparato nunca ha sido mi fuerte. Creo que el código que mas me ha gustado ha sido el de Río, donde la parte artística tenia un papel importante. Hoy en día se valora mas la rapidez de ejecución y el manejo de aparato, y eso, en mi opinión, hace a la rítmica muy repetitiva, con poca variedad. De pocas gimnastas o escuelas podemos hablar que sacan ejercicios originales. Respecto al nuevo código, todavía es pronto para decirte algo concreto. Ya he visto que se añaden unos pasos rítmicos más y se puntuará la parte artística aparte, algo que puede que nos beneficie a las gimnastas españolas, porque la expresión es uno de nuestros puntos fuertes. Sinceramente, espero que el nuevo código sea para el bien de la rítmica y que vuelva a la belleza que ha tenido siempre este deporte.
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