¡Llegan los Juegos Olímpicos!

 ¡Llegan los Juegos Olímpicos!

Arrancan los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 y con ellos la gimnasia rítmica


Desde la madrugada del viernes hasta la madrugada del domingo, el fandom ritmiquero tiene una cita que no puede perderse bajo ningún concepto: Tokio 2021. Es increíble los nervios en el estómago y las ganas con las que se sigue esta competición incluso sabiendo que seis de las diez plazas de la final (tanto en la modalidad de conjuntos como en la individual) tienen, prácticamente, nombres y apellidos (¡o al menos eso creíamos!). En este post te contamos sobre el AA de la primera jornada, la clasificación de conjuntos y, por supuesto la gran final. ¡No te lo pierdas! 



Chisaki Oiwa, 2021.
Fotografía de ulrichfassbender, recuperada de la cuenta oficial de Instagram: ulrichfassbender




Primera Jornada - Viernes 6 de agosto

Individuales - Clasificación

Como ya deberíamos estar acostumbrados: no hay competición de gimnasia rítmica sin drama. En este caso, de la mano de Pigniczki con ese lanzamiento demasiado largo en su ejercicio de aro (21.200) que le hacía pisar la línea del tapiz y algún que otro fallido con pelota (22.400). Taseva y Vedeneeva, por su parte, conseguían dos rotaciones bastante bien ejecutadas; puede que la búlgara estuviera algo más imprecisa que la eslovena, sobre todo con la pelota (ejercicio para el cual utilizó la canción favorita de su novio, que falleció por COVID-19 el año pasado); pero las notas no parecían acompañar a esta última (22.800 para uno de los ejercicios más limpios de aro y 23.550 para una pelota con unos giros combinados muy originales). Pero los dramas no habían hecho nada más que empezar: Agiurgiuculese, después de clavar el ejercicio de pelota (25.600 con un espectacular giro dorsal), la liaba con el aro (penalización de 0'30 por salida de aparato y una nota final de 22.050). A ella se sumarían las japonesas, y es que competir en casa es mucha presión y esa presión muchas veces se manifiesta en nervios y en fallos tontos, como se ha podido ver en ese tropezón con el aro de Sumire Kita (23.150) o en las dos primeras rotaciones de Chisaki (19.600 para una pelota que, a mi modo de ver, es una de las mejores composiciones del ciclo y 23.100 para el aro). Por si no teníamos bastante drama y hacíamos amago de dormirnos (porque con lo que tardaban las juezas en publicar las notas imagino que a más de una nos habrá entrado el sueño), llegaban Linoy y Kaleyn, para despertarnos de golpe: ambas con caída de aparato en sus respectivos ejercicios de aro, tras una actuación impecable. No obstante, la israelí terminó sin aparato, lo que le costó una nota de 23.500 frente a los 24.100 de Kaleyn. Asimismo, Fetisova, que recordemos sustituía a su compatriota Tashkenbaeva (baja por positivo en coronavirus), también se mostraba imprecisa, más con el ejercicio de pelota (con caída, salida de tapiz y una nota de 19.400), que con el de aro (19.800); y Pazhava también fallaba con pelota (21.950 frente a los 23.550 conseguidos con el aro). Eso sí, ver competir en este evento a la georgiana ha sido un gusto: qué fortaleza, qué ganas de disfrutar del tapiz y cómo se ha resarcido de su mala experiencia en los Juegos de Río. 



Agiurgiuculsese, 2021.
Fotografía de ulrichfassbender, recuperada de la cuenta oficial de Instagram: ulrichfassbender



¿Y es que acaso todo el primer pase ha sido catastrófico? ¡Claro que no! Para salvar las primeras horas del evento contábamos con Harnasko (27.200 con pelota y 26.400 con el aro, ejercicios con los cuales ha demostrado claramente la fuerza y el carácter que le hacen brillar con luz propia); Salos (que ha conseguido dos rotaciones impecables, primero con su maravilloso aro y después con la pelota, obteniendo una marca de 25.700 y 26.300, respectivamente); las ucranianas, Pohranychna (con 24.600 con el aro y 23.800 con pelota, siendo este último uno de los mejores a nivel de composición y uno de los peores puntuados) y Onopriienko (con un ejercicio de pelota (24.300) y un aro (24.550) que me ha puesto los pelos de punta y me ha tenido con el corazón en un puño de principio a fin). A ellas, sin duda, hay que añadir las actuaciones de las Averinas: mucho más fuertes y seguras que en las últimas competiciones internacionales. De tal manera, Dina, se colocaba a la cabeza de la clasificación (durante el primer pase) obteniendo 27.600 con la pelota y 27.625 con el aro; siendo este último su ejercicio fuerte de esta primera parte. Mientras que su hermana Arina la seguía de cerca, tras clavar el aro (27.225), donde se le ha visto un gran esfuerzo por expresar y mantenerse en movimiento; y tener alguna que otra imprecisión con la pelota, (27.250). ¿Algo más que destacar? Bueno, pasaría por alto la regularidad de Zelikman (ya que cuando la veo en el tapiz solo puedo fijarme en los agarrones de la pelota), así como en las rodillas dobladas de Zeng (aunque tras el fallo con el aro se abría la posibilidad de ver una final, por fin, sin la presencia de la estadounidense); para detenerme en Baldassarri y en Rut Castillo. ¡Qué ejercicio de pelota (25.700)  ha hecho la italiana! ¡Qué maravilla de rodamientos, de rebotes, de recogidas…! Sin duda de las mejores de este pase (también señalar la rutina de aro, la misma que le ha hecho clavar los 24.550 y situarse en quinta posición a falta de dos rotaciones). ¿Y la mexicana? Es increíble el papel que juega la experiencia en cuanto a la expresión se refiere en el practicable. Un gusto ver cómo alguien como Rut, con esas ganas de comerse el tapiz como si de una benjamín se tratase, pero guardando siempre la templanza que le han dado los años y el trabajo, ha hecho historia (tanto en su país como en la rítmica internacional). 



Pohranychna, 2021. 
Fotografía de Mariya Muzychenko, recuperada de la cuenta oficial de Instagram: k_pohranychna


Tras un breve descanso (porque la competición iba bastante atrasada) comenzábamos con la segunda parte: mazas y cinta. Sí, pensáis bien: drama. Taseva terminaba su ejercicio de cinta con un final muy sucio, así como algún que otro enredón que le costó los 17.650 (frente a los 24.400 que consiguió con las mazas). Pero la búlgara no fue la única que tuvo problemas con este aparato: Agiurgiuculese hacía frente a una caída de cinta y más de un enredo (19.250), a Kaleyn le bajaba la Virgen a ver y lograba salvar una salida de tapiz y más de un enredón (19.150 frente a los 26.600 conseguidos con las mazas), también veíamos caídas en los ejercicios de Rut Castillo (una pena porque sin duda la cinta es uno de sus mejores ejercicios), Pohranychna, Griskenas, Zelikman y, contra todo pronóstico Harnasko (aunque en esta ocasión sí que ha podido hacer su gran final). De tal manera, se repartían los 16.200, 19.000, 21.500, 20.775, 21.100 y los 21.750; respectivamente. 
Por su parte Linoy, que no podía permitirse fallar, clavaba ambos ejercicios, colocándose tras las Averinas con 23.500 con cinta y 27.850 con mazas. ¿Y las Averinas? Pues al igual que en las rotaciones anteriores, las gemelas han salido a comerse el tapiz y, por primera vez en mucho tiempo se las ha visto seguras y con tenacidad. De ellas, sin duda destacaría, sobre todo, la cinta de Dina con esa salvada al final (22.800); y las mazas de Arina (28.100). De hecho, puede que este último haya sido el mejor pase de Arina de todo este año. Salos se marcaba un Salos y, después de clavar la cinta (22.600), perdía una maza por el tapiz (24.550) al igual que Griskenas (23.850). La única diferencia es que esta última ha terminado por delante de gimnastas que han competido sin fallos, como Vedeneeva (increíble la rutina de cinta, 20.800, de las más completas de todo el ciclo y una pena esa caída en el último momento de las mazas, 22.550); y de gimnastas que, en cuanto a ejecución y dificultad se refiere, son mucho superiores (como Taseva, que ha finalizado catorceava con una puntuación total de 91.100). Menos mal que el orden se restableció y tanto Onopriienko, como Pohranychna y Baldassarri pudieron hacerse con el hueco que les correspondía en la final. De esta última, no podemos pasar por alto la regularidad con la que ha competido durante el día de hoy: ha sido emocionante ver cómo se colaba en la final tras clavar ese ejercicio de mazas (25.650). 


Milena Baldassarri, 2021. 
Fotografía de Luca Agati, recuperada de la cuenta oficial de Instagram: milenabaldassarri



¿Cómo quedaba entonces la clasificación?
  • Dina Averina - 106.300
  • Arina Averina - 106.175
  • Linoy Ashram - 103.100 (que conseguía una remontada histórica)
  • Harnasko - 99.250 (que tras las imprecisiones en cinta y la caída no de una, sino de las dos mazas en la segunda rotación nos ha quitado el aliento a la afición)
  • Salos - 99.150 
  • Baldassarri - 96.050 
  • Zelikman - 95.900 (sin duda una de las gimnastas que mejor ha competido en cuanto a seguridad y regularidad se refiere)
  • Kaleyn - 95.450 (de la que no puedo no mencionar sus maravillosos giros y el espectacular ejercicio de mazas que se ha marcado)
  • Onopriienko - 95.450
  • Pohranychna - 93.100 (que ha demostrado tener una cabeza fría y una templanza a la hora de competir brutales, ya que ir a tus primeros Juegos Olímpicos, sabiendo que no eres la favorita de tu propia federación y sin tu entrenadora es algo que debe ser durísimo de llevar). 
  • Kita Sumire - 92.800 (de la que me quedo con su ejercicio de cinta, a pesar de que no es con el que más puntuación ha obtenido: 21.200)
  • Evita Griskenas - 91.700 (he de reconocer que tanto la cinta (20.775) como el aro (23.675), presentan una buena composición y son sus mejores ejercicios; pero no están ni por asomo por delante de gimnastas como Vedeneeva, Pazhava o Taseva). 
  • Laura Zeng - 91.400 (por fin vamos a tener una final sin esta gimnasta, gimnasta que no estira las rodillas, ni los empeines, que debería tener una penalización en la ejecución de caballo y que aún así ha terminado por delante de gimnastas mucho más correctas y limpias). 
  • Taseva - 91.100
  • Agiurgiuculese - 91.050 (que al menos ha podido cerrar la competición clavando las mazas y haciéndose con los 24.150). 
  • Vedeneeva - 89.700
  • Pazhava - 89.650 (que ha concluido la competición resarciéndose con la cinta y alcanzando los 20.650, así como salvando el ejercicio de mazas, 23.500)
  • Zohra Aghamirova - 87.800 (cuyos ejercicios, sobre todo el de cinta (19.900), son una auténtica vuelta a los orígenes que, en el día de hoy, marcado por los cristales, las plumas y las coronas; se agradece). 


Anastasiia Salos, 2021. 
Fotografía recuperada de rtve.play


¿Algo más que destacar de esta jornada? Me quedo sin duda con los giros de Chisaki (Japón) y me alegro infinitamente de que haya podido cerrar bien la competición clavando las mazas (23.600). También destacar la actuación de gimnastas como Marzouk (Egipto) con el aro (21.700); Alves Lopes (Cabo Verde) con el de pelota (20.750); Adilkhanova (Kazajistán) con la cinta (pese a ese nudo y la nota de 18.600); o Iakovleva (Australia) con las mazas (22.325). Por otro lado, y no lo digo con la intención de desmerecer a nadie, porque no van por ahí los tiros, sí que he echado en falta la fuerza y la determinación con la que he visto competir anteriormente a Pigniczki. Es cierto que la húngara no ha tenido el día (de hecho, no ha llegado a ejecutar a la perfección ninguno de sus ejercicios); pero yo no podía dejar de pensar en Polina y Natalia. Es increíble cómo, prácticamente de la nada, dos gimnastas (a las que habría que añadir, por supuesto, el conjunto senior) han conseguido volver a unir a la afición española y devolvernos la esperanza en este deporte. De lo único que me quedo con las ganas es de verlas más en los tapices, de que rueden, de que compitan y se preparen bien para París 2024 (aunque eso no sea únicamente su responsabilidad, ya me entendéis) porque van a dar mucho de qué hablar. Y, por último, cómo no, felicitar tanto a Paloma del Río como a Almudena Cid por la retransmisión de una competición tan difícil (sobre todo por los parones de las juezas, que han alargado el evento unas nueve horas) a la par de interesante. Es un gusto contar con profesionales de este calibre y que pueden aportar y enriquecer tanto la narración de este deporte. 


Segunda Jornada - Sábado 7 de agosto

Conjuntos - Clasificación

La modalidad de conjuntos empezaba, cómo no, con mucho drama: Japón tenía dos caídas importantes en ambos ejercicios (el de cinco pelotas con salida de aparato y el mixto con salida de aparato y de gimnasta del tapiz); del mismo modo, Azerbaiyán hacía frente a una caída en un lanzamiento en la rutina de cinco pelotas, Brasil la liaba en el último momento, también con las pelotas (una pena porque llevaba un ejercicio impecable) y Australia tampoco se libraba: salida de pelota en la primera rotación junto con un momento de desorientación por parte de las gimnastas (y es que no se entiende cómo es posible que la pelota haya salido a dos por hora del tapiz sin que ninguna haya movido un dedo), y caída de aro y mazas en dos ocasiones durante el mixto. No obstante, la máxima perjudicada, contra todo pronóstico era Bielorrusia con sus cinco pelotas: pérdida de aparato prácticamente al final del ejercicio y caos dentro del conjunto (se han desperdiciado muchos segundos en los que las gimnastas se han mantenido estáticas, y, claro está, muchas colaboraciones se han quedado sin realizar). No obstante, las bielos han podido resarcirse en la segunda rotación, clavando el mixto (43.650) y protagonizando, de esta manera, una remontada histórica (aunque hemos tenido que sufrir hasta el final de la competición para saber si el conjunto mantenía su plaza en la final o caía ante Azerbaiyán). 



Conjunto Italia, 2021. 
Fotografía recuperada de la cuenta oficial de Instagram: esteruss

Por otro lado, Italia ha sido capaz de hacer dos enteros prácticamente impecables (es cierto que alguna recogida que otra ha sido más bien improvisada), pero se trata de uno de los conjuntos más regulares de la competición. A ella, para sorpresa de muchos (yo incluida), habría que sumar a Ucrania, que aunque ha tenido pequeñas imprecisiones (como terminar fuera de música con el ejercicio de cinco pelotas, lo que le ha costado una penalización de 0,05) ha sabido mantenerse estable y clasificarse sin problema para la final. Y eso mismo ha ocurrido con Israel (lamento decir esto, ya que no tengo nada en contra de las israelíes, pero sus montajes me parecen tan aburridos que cuando actúan, tengo la misma sensación que cuando veo a Laura Zeng en el tapiz), Bulgaria (ya que, pese a esa caída de las mazas encajadas en el mixto, su pase a la final estaba claramente asegurado) y Rusia. De estas últimas salvo, sin duda, el ejercicio mixto, sobre todo la parte final del mismo. ¿El resto? Es cierto que ese cambio de maillots con las pelotas me parece interesante y se justifica porque la música así lo requiere… pero no todos los conjuntos necesitan de un cambio de vestuario para acentuar los cambios de música (básicamente, porque para ello está la expresión y la composición artística del propio ejercicio). 

¿Sensaciones? Me aburren mucho ejercicios como el ruso, el estadounidense, el israelí o el uzbeko porque lo único que veo son a cinco gimnastas, con miedo a separarse más de un metro de distancia, apiñadas en el centro del tapiz. ¿Dónde quedaron las esquinas? ¿Y los pasos de danza con desplazamientos? ¿Y los grandes lanzamientos a distancia? Aunque sea una mísera diagonal… Si bien, por el contrario tengo que destacar a China como una de las mayores sorpresas de esta competición. De hecho, no sé si quiera si podría elegir entre las cinco pelotas (con ese maillot verde tan elegante) o el mixto, porque ambos me han parecido rutinas muy originales y adecuadas, tanto para sus gimnastas como, por supuesto, para una final olímpica.  




Conjunto China, 2021.
Fotografía recuperada de la cuenta oficial de Instagram: team_china_rg



¿Cómo quedaba entonces la clasificación?
  • Bulgaria - 91.800 (47.500 con cinco pelotas y 44.300 con el mixto)
  • Rusia - 89.050 (45.750 con cinco pelotas y 43.300 con el mixto)
  • Italia - 87.150 (44.660 con cinco pelotas y 42.550 con el mixto)
  • Israel - 84.650 (44.000 con cinco pelotas y 40.650 con el mixto)
  • China - 83.600  (41.600 con cinco pelotas, donde destacaría el desplazamiento de las gimnastas antes del equilibrio penché por su potencial artístico, y 42.000 con el mixto)
  • Ucrania - 82.700 (41.450 con cinco pelotas y 41.250 con el mixto, este último con momentos muy elegantes que me han recordado a los cisnes de Italia 2018)
  • Japón - 79.725 (40.400 con cinco pelotas y 39.325 con el mixto)
  • Bielorrusia - 79.650 (36.000 con cinco pelotas y 43.650 con el mixto) 
  • Uzbekistán - 79.000 (42.100 con cinco pelotas y 36.900 con el mixto)
  • Azerbaiyán - 74.350 (36.700 con cinco pelotas y 37.650 con el mixto)
  • Estados Unidos - 73.675 (37.850 con cinco pelotas y 35.825 con el mixto)
  • Brasil - 73.250 (35.450 con cinco pelotas y 37.800 con el mixto, ejercicio que contaba con elementos y colaboraciones muy interesantes y de alto riesgo)
  • Egipto - 69.350 (36.300 con cinco pelotas y 33.050 con el mixto, siendo este último el ejercicio que más me ha gustado de este país, a pesar de esa caída tonta del aro prácticamente al final)
  • Australia - 40.350 (20.850 con cinco pelotas y 19.500 con el mixto)


Conjunto Bulgaria, 2021.
Fotografía recuperada de la cuenta oficial de Instagram: esteruss


Individuales - Final

Arina abría la competición con un ejercicio de aro (26.850) por las nubes, muy bien ejecutado y que sin duda, podía entenderse como toda una declaración de intenciones. Lo mismo podríamos decir de la pelota, con un final un poco más precipitado pero que le daba una nota de 27.900, y las mazas (27.800, tras una reclamación de nota por parte, cómo no, de Tita Viner). En la misma línea veíamos a gimnastas como Baldassarri o Zelikman, pero estas con la seguridad que te da competir sin ningún tipo de presión. De la italiana me quedo sin duda con los movimientos de sus brazos, con los rebotes de la pelota, los rodamientos del aro, la expresión, el juego con la elasticidad en los hombros… una auténtica maravilla; mientras que de la israelí, no puede pasarse por alto su regularidad y constancia a la hora de pisar el practicable. En la misma línea encontrábamos a las ucranianas Onopriienko (con una participación excelente, dejando a un lado el ejercicio de cinta) y Pohranychna (increíble el meritazo de esta última de representar a un país, por primera vez en unos Juegos Olímpicos, sabiendo que no tienes ningún apoyo por parte de tu propia federación y que ni siquiera han dejado viajar a tu entrenadora contigo). 

Por otro lado, tanto Linoy como Kaleyn se resarcían del ejercicio de aro del día anterior, clavando sus respectivas rutinas (27.550 para la primera y 25.900 para la segunda). También reconocer la increíble remontada de la búlgara tras el ejercicio de pelota (caída en su característico rebote de la espalda que le dejaba con un 25.625), resaltando tanto las mazas (es de agradecer la intención de que estas estén en continuo movimiento), como la cinta. ¿Y las bielorrusas? Salos desde luego no tenía el día. Ha presentado imprecisiones en todos los ejercicios, por ejemplo, con las caídas en el ejercicio de cinta (21.800) y pelota (23.000). Diría que el aro ha sido su mejor rutina del día, pero la hemos visto mucho mejor en competencias internacionales anteriores que en esta final olímpica. Harnasko, por su parte, ha hecho una competición de cine: remontada desde el aro (probablemente la rutina más floja de la jornada con 26.500), pasando por la pelota (27.500), las mazas (27.600 tras reclamar) y su maravillosa cinta (21.100). 

Pero, ¿dónde quedaron las rusas? ¡Quién nos iba a decir hace un día que veríamos disputarse una final olímpica como esta! ¿Quién nos iba a decir que Linoy rivalizaría con Dina por el oro y Harnasko con Arina por el bronce? Todo se ha precipitado en la última rotación, cuando Arina, debido a un nudo en la cinta, ha tenido que coger el aparato de repuesto (y hacer frente a alguna que otra imprecisión más) y conformarse con un 19.550. Kaleyn y Salos ya había fallado con pelota, Zelikman y Baldassarri estaban lejos del podium: parecía que se abría un camino para que Harnasko se hiciera con el bronce. Pero Rusia no solo se arriesgaba a perder esa segunda medalla, sino que las notas que había obtenido la israelí durante las tres primeras rotaciones, eran superiores a las de Dina Averina (27.550 frente a 27.200 con el aro; 28.650 frente a 28.150 con las mazas y 28.300 para ambas con la pelota). La cinta se había vuelto decisiva y el fallo de Arina solo había focalizado aún más la presión sobre su hermana. ¡Pero, ¿qué es una rotación de cinta sin drama?! Linoy tenía que aguantar una caída de cinta que le dejaba la nota en 23.300,  Harnasko se aseguraba el bronce y teníamos que esperar a la actuación de Dina y al recuento total para ver quién se alzaría en lo alto del podium. Finalmente, pese a que la rusa lograba imponerse sobre la israelí con el último ejercicio (24.000 con la cinta), los números totales no engañaban: Linoy se colocaba a la cabeza con un total de 107.800; seguida por Dina (107.650) y Harnasko (102.700). 



Linoy Ashram, campeona olímpica en los JJOO de Tokio 2021, abrazando a su entrenadora



Dina Averina, subcampeona olímpica en los JJOO de Tokio, 2021



Alina Harnasko, medalla de bronce en los JJOO de Tokio, 2021


Clasificación final: 
  • Linoy Ashram - 107.800 (27.550 con aro, 28.300 con pelota, 28.650 con mazas, 23.300 con cinta)
  • Dina Averina - 107.650 (27.200 con aro, 28.300 con pelota, 28.150 con mazas, 24.000 con cinta)
  • Harnasko - 102.700 (26.500 con aro, 27.500 con pelota, 27.600 con mazas, 21.100 con cinta)
  • Arina Averina - 102. 100 (26.850 con aro, 27.900 con pelota, 27.800 con mazas, 19.550 con cinta)
  • Kaleyn - 100.625 (25.900 con aro, 25.625 con pelota, 26.650 con mazas, 22.450 con cinta)
  • Baldassarri - 99.625 (25.100 con aro, 25.625 con pelota, 26.500 con mazas, 22.400 con cinta)
  • Zelikman - 95.600 (23.700 con aro, 24.150 con pelota, 25.600 con mazas, 22.150 con cinta)
  • Salos - 95.175 (25.425 con aro, 23.00 con pelota, 24.950 con mazas, 21.800 con cinta)
  • Pohranychna - 95.100 (24.500 con aro, 24.100 con pelota, 24.900 con mazas, 21.600 con cinta)
  • Onopriienko - 93.350 (24.000 con aro, 23.550 con pelota, 26.100 con mazas, 19.700 con cinta)
Se daba por finalizado uno de los ciclos más duros de la historia de la gimnasia rítmica, que ha dejado a grandes gimnastas como Halkina o Soldatova por el camino, así como a muchas otras en las mismísimas puertas, como Pazhava o Taseva. A todo ello hay que sumarle los rumores sobre la retirada de Kaleyn de la alta competición, la incertidumbre sobre qué harán las Averinas (si es que Tita Viner las deja volver a Rusia) de cara al ciclo viene y qué pasará también con la escuela italiana. De lo que sí podemos estar seguros, es de que la rítmica internacional tiene una cantera maravillosa, unas gimnastas que pueden estar orgullosas de su trabajo y otras que a día de hoy no han mostrado todo el potencial que pueden llegar a alcanzar (véase el ejemplo de Salos o las ucranianas). Desde luego ha sido una final de vértigo, que ha pillado por sorpresa a  todos los que formamos parte de este mundillo y que ya ha pasado a formar parte de la historia de la gimnasia rítmica. 



Arina y Dina Averina, 2021


Tercera Jornada - Domingo 8 de agosto

Final Conjuntos

Si la final en la modalidad de individual se ha caracterizado por la imprevisibilidad y el drama, en los conjuntos no iba a ser menos. Japón hacía frente a pequeñas imprecisiones durante su ejercicio de cinco pelotas (fallos bastante disimulables) y a errores garrafales con el mixto (salida del aro del tapiz y momento de desorientación de las gimnastas tras otra caída); Ucrania finalizaba su participación tras un mixto bastante desacertado (descoordinación de las gimnastas durante el fuetté y en los pasos de danza); y Bielorrusia se despedía de la posibilidad de hacerse con el bronce tras tres caídas de mazas en el ejercicio mixto (habiendo clavado, anteriormente, las cinco pelotas). ¿Y el resto de países clasificados? China cumplía, tanto con el ejercicio de cinco pelotas (con el que conseguían una nota de 42.150) como con el mixto (42.400); colocándose por delante de Israel (44.100 con pelotas y 39.750 con el mixto).

Parecía que todo iba a quedar entre Italia, Bulgaria y Rusia, pero nada estaba claro, ya que todos teníamos muy reciente lo que había pasado el día anterior con la federación rusa (y todo su séquito) y la final individual. En otras palabras, el miedo a la influencia de Viner y a los tejemanejes de las notas (como ya vimos en Río con España) era real. ¿Y entonces? Entonces pasó lo que venía anunciándose desde hacía tiempo: Bulgaria clavaba sus dos ejercicios, tanto el mixto (44.550), como el de pelotas (47.550), e Italia hacía lo propio (44.850 tras reclamar la nota en el ejercicio de cinco pelotas y 42.850 en un mixto algo más desacertado que el día anterior, eso sí, sin errores determinantes). El oro parecía llevar los colores  de la bandera búlgara, pero todo dependía de que Rusia no superase los 45.950 en la modalidad del mixto (ya que había alcanzado los 46.200 con las pelotas). ¿Y esto qué significaba? Que la afición tuvo que esperar hasta el último momento para saber quién sería el campeón olímpico de Tokio 2021. Finalmente, las rusas se colocaban en segundo lugar (con 44.500 en el mixto), posicionándose por delante de Italia (que se conformaba con un bronce que sabía a plata) y tras Bulgaria, las claras campeonas, no solo de este certamen, sino de todo el ciclo olímpico. 


Simona Dyankova, capitana del conjunto búlgaro, 2021


Bulgaria, campeón olímpico en los Juegos de Tokio, 2021

Fue emocionante escuchar las palabras de agradecimiento de Almudena Cid, no solo a la gimnasia rítmica en sí misma, sino a la propia Paloma del Río. Años y años dando voz a deportes como este, deportes que no eran más que un apunte en las últimas páginas del periódico pero que mueven los corazones de millones de personas. Sin duda estos Juegos Olímpicos han sido unos Juegos históricos, ya que han servido para marcar un punto de inflexión y también para que una profesional como Paloma pueda despedirse. Yo solo puedo expresar mi eterno agradecimiento a esa voz que ha narrado la gimnasia rítmica desde que tengo uso de memoria, a la persona que dio forma a mis sueños, primero como gimnasta, después como entrenadora y, finalmente, como periodista. Gracias Paloma, gracias Almudena, porque personas como vosotras sois las que inspiráis a toda una generación. 

Viva la gimnasia rítmica. 

Comentarios

Por si te lo perdiste…

Entrevista a Sofía Mazarrón, C.E.P Rítmica Vallecas (Madrid)